Viaje de Italia a Japón en mi viejo Vitara.
ROAD TO JAPAN




Saboreando el camino: Mi gran viaje fragmentado
Siempre tuve el sueño romántico de ser ese chaval que lo deja todo, coge la mochila y desaparece... pero seamos realistas: desaparecer seis meses del mapa no es una opción para todos o por los menos para mi.. He decidido entonces dividir el viaje en capítulos: Olbia-Roma, Roma-Atenas, Atenas-Estambul, Estambul-Batumi, Batumi-Bakú... y así, país tras país. Vuelvo a casa, trabajo, recargo pilas y regreso al volante exactamente donde lo dejé. Busco disfrutar del camino, despacio, sin prisa, conectando con mi acompañante y la personas de cada lugar. El destino es la excusa; el viaje lo es todo.

Homenaje a mi primer coche
No es solo un coche, es mi primer recuerdo tras un volante. Me ha acompañado fielmente verano tras verano. Pero mi vida ha cambiado. Entre gestionar el alquiler de mis casas en la isla y mudarme a Barcelona (donde las normas ambientales le prohíben la entrada), mi compañero corría el riesgo de quedarse acumulando polvo o, peor aún... ser vendido.. ni de broma. Así que decidí darle sentido. Mucho sentido.




Creador de recuerdos: Amistad en ruta
Tengo una regla de oro: cada etapa, un amigo diferente. Sin repetir. Cada compañero trae su energía y transforma este viaje en algo épico y único. Aquí venimos a jugar fuerte. Convertimos las averías mecánicas, las aduanas imposibles en parte de la diversión. Es mi forma de disfrutar de la autenticad de la vida y bueno.. aprovechar para llevar mi marca personal y ya que estamos darle un poco de visibilidad a Motor Cleb. Porque en la vida los retos mas complicados nos regalan las satisfacciones mas grande!